domingo, 16 de junio de 2013

III Trail Coto Bello 2013

El pasado sábado, mientras subía en coche hasta la cima de Coto Bello (cima Chechu Rubiera) para tomar la salida de la carrera ya se intuía esa tranquilidad acompañada de inquietud que la soledad de la montaña nos ofrece. Supongo que es porque la montaña hace reducirnos hasta nuestro verdadero tamaño y nos damos cuenta de nuestras posibilidades y, claro, luchamos contra ello...

Pues bien, una vez reconocida la zona de salida (preciosa por cierto) a unos 1.100 metros de altitud y después de saludos y charla con compañeros de carreras, tod@s a la línea de salida.

 3, 2, 1... pum... VAMOOOOS !!! AUPAAAA !!! ... A correr...

Los 2 primeros km. son por pista de tierra y en descenso. Se hace raro eso de correr por el monte y que empecemos bajando. Uhmm, qué raro, tiene que haber truco...
Y claro que lo había. Como si alguien hubiese girado la bola del mundo, esa bajada rápidamente se hace llano y tras una curva, aparece la fila de corredores parados algunos y caminando otros adentrándose en el bosque. Se acabó la pista y aparecen los senderos de tierra.

 

Ahora toca caminar hasta salir del bosque y ver las praderas, pindias, en cuesta, verticales, emprunas, que casi te hacen gatear. Voy caminando apoyando las manos en las piernas y poco a poco desaparece una pradera para aparecer otra. Bufff, las piernas pesan, pero hay que seguir. Adelanto a algunos corredores y sin forzar en exceso sigo a mi ritmo.




De repente encontramos una zona de pizarra con piedras sueltas y a partir de aquí toca crestear un poco hasta alcanzar la cima.


Al llegar arriba, a 1.560 metros, picu la Texera, miraba alrededor y... multitud de picos, algunos nevados, un mar de nubes... El esfuerzo mereció la pena...


Ahora tocaba bajar. Algunos kms. de nuevo por pistas de tierra, pierdo alguna posición (lo mío no ye mucho, pero bajar... tampoco, je, je...) y de repente sorpresa, nos aguardaba una última subida que hace un daño añadido a las piernas ya cansadas. Poco a poco, casi trotando salvo éste último obstáculo y al llegar junto a unas antenas, a correr prados abajo hasta entrar en meta bajo los ánimos del público.

En defititiva una gran carrera de disfrute total. No sé que tiene éste tipo de carreras que me hacen querer volver a correr por la montaña al día siguiente y al siguiente y al siguiente...

Mientras tanto, agradecer a la organización la carrera y a l@s fotógraf@s, y a paladear el sabor de éste III Trail Coto Bello

Fotos, vídeos y clasificaciones PINCHANDO AQUÍ

martes, 4 de junio de 2013

II Carrera Candás - Luanco - Candás 2013

El sábado iba a estar (en cierta manera) marcado por la carrera. La salida a las 17:30 hace que programes un poco los horarios de la comida, entre otras cosas. Y mereció la pena.

Acompañado de mis amigos y carreristas Luis y Pablo, una vez recogidos los dorsales, calentamos por la zona del muelle y el centro de Candás. El ambiente era enormemente atlético. A cada paso un corredor, en cada esquina alguien calentando, en cada calle un saludo...

Así nos colocamos en la salida, ésta vez desde atrás, y pum... a correr. La salida es en cuesta, 1 km. que te hace recordar que hay que guardar fuerzas por el duro perfil de "toboganes". Bajada hasta Antromero y nueva subida. Siempre acompañado de corredores.


Antes de llegar a Luanco, había que bajar hasta la playa de la Ribera, y entre aplausos y ánimos de la gente, giramos para iniciar la vuelta. Y vaya vuelta. Antes del avituallamiento, una calle de unos 100 m. que te ponía las piernas como el "peta-zeta", menos mal que un trago de agua a veces hace maravillas.

A cada paso por km. iba mirando mi crono y siempre con el ritmo sobre 4:30 o un poco por debajo. Eso era lo previsto, pero quedaba la vuelta con dos subidas largas y duras y había que aguantar. La primera de ellas a la salida de Luanco la hago con un grupín hasta la mitad, donde me veo bien y decido tirar un poco, lo que me hizo que una vez arriba,


me diesen buenas sensaciones de fuerza que me permitieron alargar la zancada hasta plantarme en la última subida de entrada a Candás, que la hice a ritmo, y apretando un poco para no perder el ritmo que llevaba durante toda la carrera hasta ese momento.

Ya callejeando en Candás, la bajada no te dejaba ni pensar. Sólo correr y correr, abrir la boca para coger aire y mirar de reojo los pies para no tropezar. Bueno y saludar a un referente del atletismo asturiano y vecino de La Felguera a quien oí cuando me decía "venga, hay que dai". Efrén, qué grande !!! (Ahí lu tienes de traje en la foto con sus chicas corredoras)


No quedaba más que disfrutar de la llegada a meta y de los amigos. Al final un crono de 47:23 para un recorrido de 10.600 m. que me deja una media de 4:28 min/km. Contento por la marca en un recorrido duro y con esa sensación de creer poder hacerlo mejor para otra ocasión.

Agradecer a la organización su trabajo y a l@s fotógraf@s sus fotos para el recuerdo.

La próxima carrera igual la hago con les madreñes acolchaes, ya veremos...

...Y luego pa La Felguera que había que tomar unos culetes de sidra...

lunes, 6 de mayo de 2013

La Vueltona de Héctor Moro pasa por la Media Maratón de Gijón 2013

No podía hacer otra cosa, acompañar a Héctor a su llegada a Gijón gracias a la iniciativa y organización del Gimnasio Shotokan de Gijón. Pero no voy a hablar de mí.

Así estaba el cruce en la zona de Deva esperando a Héctor que venía de Villaviciosa.


 Hooome... Gracies... Vaya recibimientu... Jolín, así da gusto... Ajuste de zapatillas, saludos, algún que otro abrazo y estiramientos de sus acompañantes...


y a seguir... "sólo llevaba unos 26 km. de la 5ª etapa"


Casi 1 hora más tarde, llegada a Gijón y a poner el dorsal. La Media Maratón de Gijón le esperaba.


El resto ya casi estaba escrito... Acompañamiento de lujo y a correr


Éste es tu nuevo reto,

éstas tus armas



VAMOS GALLU !!!

lunes, 29 de abril de 2013

Maratón de Asturias. Langreo 2013


Aprendí mucho de ésta carrera: de los 3 meses de entrenos y del mes posterior del aplazamiento, de la distancia del maratón y de la gestión de ésta dura prueba.
Tengo que decir que la estrategia era el correr por pulsaciones. En los últimos entrenos que hacía al ritmo previsto, me mantenía entorno a 149-153 PPM. El aplazamiento de la carrera por un mes, una lesión que me tuvo parado una semana y manejar la cabeza metiéndola de nuevo en carrera me hizo que para mantener ese ritmo deseado tenía que ir más alto de pulsaciones. Así no llegaría bien a meta, con lo que no me quedaba otra, llevar pulsómetro y guiarme por él. Buena lección saqué de todo ello.

El circuito era llano con dos vueltas al mismo recorrido. Llegado el momento, los 48 corredores ocupábamos poco espacio en la salida. Bajo granizos y algún copo de nieve suena el disparo y… a correr…


Al principio voy controlando los tiempos por km. para saber sobre qué tiempo rondaré al final, pero quien mandaban iban a ser las pulsaciones. Si me pasaba sabía que en el km. 24-26 iba a cascar y lo pasaría fatal. Para experiencia ya me sobra la de Madrid del año pasado, así que a regular. 
En el km. 5 me habían pasado todos los corredores menos uno, iba el penúltimo, pero… de reojo miraba los tiempos y marcaba unos 5:20 en algunos, 5:30 en otros. Era la primera vuelta y el objetivo era llegar fresco para empezar la segunda. Pongo ritmo “de crucero” y a comer kms. 


Tomo el primer gel sobre el km. 10, y a partir de ahí noto un pinchazo en el cuádriceps derecho. Más tarde una molestia en el piramidal derecho, la parte baja de la cadera izquierda (zona del psoas) me empezaba a dar guerra… Ojo Carlinos que hay que andarse fino y regular muy bien. Estaba claro que iba pasado de forma y de kms. (873 km. me salieron, al final, que había entrenado para ésta carrera) y las piernas ya tenían lo suyo. 

De camino a la media maratón, decido ya no mirar más los tiempos dejando el reloj en modo pulsaciones. Creo que paso sobre 1 h.:55 o así. La segunda vuelta la empiezo con esa cautela de no forzar las piernas, que si no me dejan tirado y crecen los ánimos por ir acompañado de algún corredor.


Poco a poco fuimos adelantando a algún otro corredor que quizá apretó demasiado. 

Otro gel en el km. 20 y el tercero en el 30, la verdad es que éstos km. me pasaron volando. Al llegar al km. 33 atravesé un pequeño tramo de dureza, quizá psicológica hasta el 34 y a partir de ahí mantener y mimar las piernas. Prohibido alargar ni un milímetro la zancada bajo riesgo de tirón de isquiotibial derecho o cadera izquierda. 
Subo un poco de pulsaciones y mantengo el ritmo ya hasta el final. Sobre el km. 36 super ánimos de mi amigo y carrerista Pablo (fuerza Carlos, fuerza !!! me dijo),


y yo así hasta Sama que de nuevo veía a Pablo con sus ánimos que esta vez me gritaba: “ahora a disfrutar Carlos, a disfrutar”.


Un nudo se me formó en la garganta durante unos segundos, me imagino que por la emoción, el esfuerzo y la llegada a meta. Los 42 km. estaban superados. Más adelante estaban mis amigos Pepe, Martín, Nuria, y a mi hinchada particular papis y chica. Vuelta al parque de Sama y entrada en meta con PIERNAS, CORAZÓN y CABEZA.


Gracias a Rodrigo Vallina por sus ánimos y fotos, por estar ahí,


a Chus (Foro Correrasturias) por sus ánimos y fotos y a Xente Correndera y otros compañeros por las fotos, a mis amigos por las preocupaciones y apoyos y a tod@s que por diversos medios tecnológicos que nos mantienen unidos, nos permiten contarnos éstas batallitas que tanto nos gustan.

Ya por la tarde, en casa, me enteré que quedé en la posición 38 de la general (eh, que éramos 48 je, je….), que corrimos sobre 1 km. de más por no avisarnos en un desvío en el km. 2… en fin… (Desastre de organización, gracias y lo siento por los voluntarios) y al final con un tiempo de 3:49:42 a un ritmo por km. de 5:27. 

Me quedo con lo positivo de acabar en buen estado borrando las malas sensaciones de la llegada Madrid, y poder tomar unas cervezas antes de comer, y con lo aprendido y disfrutado en los entrenos y en la carrera.

Eso es lo GENIAL !!!

Nos vemos en las carreras

miércoles, 13 de marzo de 2013

Media Maratón Siero 2013

Después de algo más de una semana de haber corrido la Media Maratón de Siero 2013, y aprovechando que la nevada de hoy me facilita estar en casa frente al ordenador, no tengo más que, uno tras otro, mover los dedos y pulsar las teclas. Así escribo la crónica de la carrera.

Es una tarea muy difícil dejar escapar la oportunidad de correr en Siero. Organización casi perfecta, buenísimo ambiente, cuidados a los corredores, avituallamientos, solera que se coge con los años de experiencia...

En la salida, con algo de fresco (no frío) mientras vamos trotando para que las piernas cojan algo de calor, y entre saludos a amigos de las carreras, me voy haciendo la "visual" de carrera: aguantar sin pasar en exceso el ritmo previsto del próximo maratón (este mes de marzo) de 5 min/km.. Nada más pasar por la línea de salida, zas, sorpresa, siempre es una alegría verlo.


Como siempre, salimos a un ritmo un poco más elevado del deseado (alrededor de 4:30 y un pelín por debajo),


 por aquello de dejarse llevar, y no fue hasta el km. 2 cuando lo conseguí estabilizar. Señalar que hice toda la carrera con mi amigo y compañero de fatigas Pablo (que empieza a meter mieu. Está como un cañón).
Ya saliendo de Pola de Siero, empieza el baile con los continuos toboganes. Que si pa´rriba, que si pa´bajo, y así todo el camino, lo que dificulta bastante el mantener un ritmo constante.

Poco más que decir de un hermoso circuito rural, con la carretera cortada y con pasos por pequeños pueblos rodeados de verde (tengo otras entradas en años anteriores de ésta misma carrera en el índice del blog para más información).

Al final, a partir del km. 17, y viendo a Pablo con ganas, empezamos a afilar los dientes apretando el ritmo en el llano y bajando, y manteniéndolo en las subidas.

Ésto nos hace entrar de nuevo en Pola de Siero para afrontar la última subida por sus calles empedradas entre gritos y aplausos de la gente (buenísimo ambiente) y nada más que disfrutar de los últimos 200 metros de recta bajando hacia la meta perfectamente ataviada y adornada con arcos, banderas y vallas.

Con un tiempo de 1:43:34, un vaso de chocolate caliente y una sonrisa en los labios, firmamos una mañana de domingo más que satisfactoria.

Gracias a la organización y voluntarios y a l@s fotógrafos. Ell@s también corren.

La siguiente: MARATÓN DE LANGREO

martes, 19 de febrero de 2013

Media Maratón Corazón de Asturias. Llanera 2013

El pasado domingo por la noche, viendo a nuestra actriz de las piernas eternas recibiendo su Goya de honor (por fin un Goya !!!) y escuchando cómo hacía su "discurso" de agradecimiento, no se me ocurre mejor manera de escribir la crónica de ésta carrera que contando una historia. Como hizo ella.

Así puedo decir que un día hace ya algunos meses había corrido 21 km. y poco en 1 hora 35 minutos bastante pasados. Bueno, la verdad es que fueron tan pasados que me quedé a escasos 4 segundos de no pasar del minuto deseado. Estaba contento, pero quería ajustar más, o mejor dicho, reafirmar esa marca. La Media Maratón de Llanera es es sitio ideal.

En el segundo mes del entreno para el Maratón de Asturias (entre Langreo y San Martín del Rey Aurelio), me probé las piernas a velocidad similar o un poco mayor que el ritmo previsto de carrera (4:30 min/km.). Las pruebas parecían satisfactorias, así que, el domingo 17 de febrero de 2013, a eso de las 10:45 h. estábamos mi amigo Pablo y yo calentando por la recta de salida de ésta gran carrera.

Un par de vueltas nada más antes de situarnos cada uno en su sitio, según sus expectativas. Las mías ir detrás del globo de 1:35 y observar atento los mensajes de las piernas.

En la salida todo es locura. Buscar posiciones, encontrar ritmos, fijarse en los corredores de referencia... La locura.


Así que teniendo la referencia de la liebre de 1:35 siempre a la vista, hice mi carrera. Igual me hubiese gustado entrar en el grupo, ir más cómodo que corriendo solo, recibir menos aire en contra... Pero algo me decía que si apretaba esos segundos más, igual lo pagaba al final. Qué bien hice (me dije al llegar a meta).
Estoy acostumbrado a correr y entrenar solo, así que no me importaba en absoluto. Incluso tuve algún rato de charla con otros corredores que nos encontrábamos en cada paso kilométrico.

Mantengo el ritmo estable siempre unos 20-30 segundos por debajo de la marca deseada que me dieron margen para, una vez superado un bache en el km. 17, que me hizo bajar el ritmo algún tiempo, justo antes de entrar en Lugo de Llanera (que poco a poco y con ayuda de los ánimos de la gente se me fue olvidando), y recuperando las sensaciones y el ritmo en los últimos 2 km. de carrera, llego a la recta de meta dentro del deseado tiempo de 1 hora y 35 minutos.


No lo bajé. Al final el tiempo oficial fue de 1:35:36, con un ritmo medio de 4:32 min/km. y la posición  227 de 470. Me deja contento por haber conseguido mi "reto" sin entreno específico y dejando en el aire el próximo intento de superar esa marca.

Pero eso después del Maratón...

Mientras tanto, los días pasan, los entrenos llegan y las carreras aparecen...

Gracias a la ORGANIZACIÓN (con mayúsculas) y a los fotógrafos. Ellos también corren